La historia de Ruso, y una segunda oportunidad
Ruso llegó en muy mal estado: desnutrido, enfermo y sin fuerzas. Como tantos otros perros, fue víctima del abandono y de la falta de tenencia responsable.



Desde ese día comenzó un trabajo diario de cuidado, atención veterinaria y mucho amor. Ruso se fue recuperando paso a paso. Hoy, su historia es otra: está sano, fuerte y listo para encontrar una familia que le dé el hogar que merece.



La historia de Ruso nos recuerda por qué es tan importante la tenencia responsable. Castrar a nuestras mascotas evita la reproducción descontrolada, reduce el abandono y previene que más perros terminen en la calle, expuestos al hambre, las enfermedades y el maltrato.
Desde la Guardería Canina trabajamos todos los días para recuperar a estos animales, pero la verdadera solución empieza en casa. Cuidar, castrar y no abandonar son actos de amor y responsabilidad.
Ruso ya tuvo su segunda oportunidad.
Ahora espera una familia que lo elija para siempre.
Tomemos conciencia.
Adoptá.